La Dirección vuelve a la carga y, esta vez, el hachazo va directo a nuestra conciliación y bienestar: parece ser que el teletrabajo se reduce drásticamente de dos días a solo uno.
El poder absoluto lo tiene la empresa y la mayoría sindical firmante no tiene la capacidad suficiente, ni pueden, ni saben cómo frenar estos recortes. Recordar que ellos y solo ellos, CCCO-ATP, son los que firmaron el VII Convenio y los que impiden tras su negociación que el resto de sindicatos puedan participar y tomar acciones en la Comisión de Vigilancia de Convenio o en la Comisión de Teletrabajo.
Mención aparte merece la poca actividad de la parte social de Comité Interempresas, foro de representación de toda la plantilla, en favor de la interlocución de los firmantes con la dirección de manera totalmente opaca. Mientras tanto, el eslogan de la Unidad Sindical sigue vacío.
El teletrabajo se encoge, nuestra memoria no.
No hace tanto tiempo, en plena campaña electoral, los sindicatos «firmantes», pedían el voto con una promesa estrella: tres días de teletrabajo.
Pero la realidad es tozuda: una vez que se convierten en «firmantes», las cosas cambian sospechosamente. Las promesas de tres días se transforman en la aceptación sumisa de uno solo, con defensa realizada en comunicados que de poco vale sin acciones reales.
Lo que desafortunadamente no cambia es nuestro día a día: una pérdida progresiva de derechos que parece no tener fin. Mientras unos firman y la empresa recorta, la plantilla es la que paga el pato perdiendo flexibilidad, tiempo y calidad de vida.
Es hora de reflexionar: El poder lo tienes TÚ.
Desde el sindicato ÚTIL os invitamos a no normalizar este retroceso. Os pedimos una reflexión muy sencilla:
- Analiza los hechos: No te quedes con los eslóganes bonitos; mira lo que se ha firmado y cómo se defiende su aplicación.
- Compara: Evalúa lo que te prometieron para conseguir tu voto frente a lo que han perdido.
- Ten memoria: El verdadero poder para cambiar el rumbo de esta empresa no lo tienen los despachos; lo tienes TÚ en las urnas.
No nos resignemos a perder lo que tanto costó ganar. Cuando llegue el momento de votar, recuerda quién defendió tus derechos y quién prefirió mirar hacia otro lado.
Es necesario una defensa de los derechos ÚTIL, coherente y con memoria.
Recuerda: Una voz, sin filtros ni compromisos con la dirección es ÚTIL.