RIGOR, TRANSPARENCIA Y DEFENSA DEL TELETRABAJO.

El tiempo nos da la razón, informando con rigor y dispuestos a defender el Teletrabajo sin depender de la voluntad unilateral de la empresa, no podemos dejar de hacer una pregunta a quienes avalaron este acuerdo en su día: ¿Se leyeron y entendieron realmente las consecuencias de lo que estaban firmando?
Hace tan solo una semana, desde ÚTIL os comunicamos una información crítica: la firme intención de la empresa de cambiar el modelo de Teletrabajo, reduciéndolo de dos días a solo uno y para avalar nuestras palabras, acompañamos la advertencia con un vídeo del Sr. Mazoué que dejaba muy claras las intenciones de la dirección. En aquel momento, el sindicato CCOO — quienes firmaron el actual acuerdo de Teletrabajo— puso en duda nuestra información. Hoy, la realidad se impone y todos hemos podido leer la carta de nuestro CEO, Sr. Faury, donde confirma exactamente lo mismo que nosotros adelantamos.
Nuestro compromiso: La verdad aunque duela. En ÚTIL tenemos un principio innegociable: somos transparentes con la plantilla. Consideramos que tratamos con adultos profesionales que merecen conocer la verdad desde el primer minuto, aunque esto implique dar malas noticias.
Por mucho que ahora este asunto se intente elevar al Comité Intercentros Europeo (CIE), debemos ser honestos con vosotros. Nos tememos que la medida se aplicará, en mayor o menor medida como retroceso, inexorablemente en septiembre, tal y como anticipa el propio CEO en su comunicado.
La raíz del problema: lo que firmó la mayoría sindical. ¿Cómo es posible que la empresa pueda imponer este recorte? La respuesta está, lamentablemente, amparada por el propio articulado del contrato de Teletrabajo. Cuando se firma un acuerdo colectivo, hay que tener un cuidado extremo en su redacción, porque las palabras importan. Si revisáis el contrato de Teletrabajo que cada uno de vosotros ha firmado, encontraréis dos cláusulas específicas:
– Se establece «un máximo del 40% de la jornada» (al hablar de un «máximo» y no de un mínimo garantizado, se abre la puerta a la reducción).
– Se especifica que «se podrán cambiar las condiciones con un mes de preaviso«.
Estos dos párrafos son una trampa que deja en una clara y evidente desprotección a la parte más débil de la relación laboral: el trabajador. La empresa solo está ejecutando lo que el acuerdo le permite legalmente hacer, ahora falta saber qué se está dispuesto a hacer para defender que se sigan aplicando los dos días de Teletrabajo.

Recuerda: Firmar acuerdos que protejan su aplicación a la plantilla es ÚTIL.